En memoria de Gordi (escrito de Villabichos)

¡¡¡¡ La que has armado, Gordi !!!!

Seguro que ahora estás, asomado desde tu nube, asombrado ante todo esto..... Tú sólo te acercaste al bordecito para volver a ver, desde allá arriba, a tu familia...a tu querida Miryam. Sólo querias ver que todo estaba bien, como siempre ha estado....

Y encuentras los ojos de Miryam llenos de lágrimas.....lágrimas que se unen a las de 8000 amigos más. Lágrimas que caen a la tierra para regar la semilla que ya ha empezado a germinar...

Te preguntas qué tiene que ver esto contigo... Claro, tu solo hiciste lo que mejor sabes hacer:

Ser compañero y amigo, esperar pacientemente junto al ordenador, hacer reir cuando más se necesita, pasear, jugar, revolcarte en la arena..... solo disfrutaste de la vida, de la comida, de los juegos, del amor de la familia..... Como cualquier otro perro. ¡¡¡¡ Que importa la raza !!!!
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Y poco a poco conseguiste hasta cambiar el lenguaje, Pasaste de ser un perro de caZa a ser un perro de caSa. Sólo una letra que cambia totalmente una vida.....

Una casa en lugar de un zulo, un paseo en lugar de una cacería, pienso y chuches en lugar de pan duro, abrazos en lugar de patadas... y una vejez rodeado de cariño en lugar de un tiro o una cuerda en el campo.

Ya no sorprenden los setters paseando con sus dueños, los pointers viajando de vacaciones, los bretones jugando con los niños, los galgos luciendo su elegante estampa en la ciudad.....

Y tú, Gordi, eres, en gran parte, el culpable. Así que no te asombres si a tu nube empiezan a llegar bracos gorditos, podencos viejecillos hablando de sofás..... y si, al verte, sonrien y dicen los unos a los otros ; " Mira, es Gordi. El perrito de Myriam, el de "perros de casa",

sábado, 25 de febrero de 2012

Aloha, la realidad de los podencos, un sábado cualquiera

Contacto : adopciones@adaana.com

UN SABADO COMO CUALQUIERA...
Así empiezan el día los cachorros de podencos por las carreteras... atropellados.
Una mañana de sábado como cualquiera, de camino a recoger un cachorro que se va adoptado, me veo a un animalito inmóvil entre 2 carriles de la carretera entre la Feria de Muestras y el polígono Fuente del Jarro. En el arcén, hay un joven con el movil en la mano. Me paro y me cuenta que ha llamado al 112 y que están de camino. Si? que bien. Pero hay que sacarlo de allí sino los coches le van a pasar por encima. Digo yo... así que me pongo el chaleco, la recojo rapidamente y la dejo en el terraplén más cercano (la verdad es que a las 8h30 de un sábado no hay mucha gente por la carretera, menos mal). El chico tiene prisa porque se va a trabajar y no la puede acercar al veterinario que le indico. Pues nada, gracias por haberte parado y me la cargo en el coche. Como mi veterinaria no está disponible, me voy corriendo a una clínica de urgencias de La Cañada.

Mientras espero a que le hagan las placas, me llama mi veterinaria. La llamó el chico que atropelló a la cachorra, quiere saber como está y me da su teléfono. Entonces le llamo y no puedo contener mi sorpresa y seguramente mi indignación.
Si, entiendo que pueda sentirse mal por haber atropellado a una cachorra, eso dice mucho en su favor, también entiendo que uno tenga que ir a trabajar y no pueda llegar tarde para no perder el empleo, pero no entiendo como no lo ha explicado antes y NO entiendo como no la ha sacado de la carretera, si antes no lo entendía, ahora menos aún.
Que tengo que darle las gracias porque ha llamado al 112 en lugar de hacerle sentirse culpable? claro, muchas gracias por haberte preocupado, pero si no la hubiese sacado yo de la carretera, que iba a encontrarse la patrulla al llegar? algo como carne picada posiblemente.
Y perdona por hacerte sentirte culpable, lo siento, si, soy demasiado dura, cosas del oficio. Mea culpa.

En fin, que cansino es todo esto, gracias a la buena gente que llama al 112 cuando ve un animal por la carretera, por supuesto, no dejeis de hacerlo. No siempre es posible parar en una autovía, pero si lo es, y si el animalito está vivo (a esta pequeña se la veía respirar !) sacarlo de la carretera y esperar que llegue la patrulla.
Por favor.

A todo esto, aqui tenemos a la peque Aloha.
Es una cachorrita de podenco, tiene 3 meses. Para todos los que conocen a estos pequeños saltamontes, sabéis lo enternecedores que son, y acucurrada como estaba, Aloha era irresistible. Estaba en estado de shock, pero ha tenido suerte, "solo" tiene una ligera hipotermia, una fractura del húmero y los dientecitos rotos. Podía haber sido peor...
Se ha quedado todo el día en observación en el hospital veterinario, y le han dado el alta a final de la tarde. Cuando haya recuperado, habrá que operarla de la patita para que vuelva a ser un pequeño saltamontes alegre y sinvergüenza, como son los pocos cachorros de podenco que tienen la suerte de encontrar una familia.

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